En busca de la perfección y el equilibrio
Entendiendo por perfección el grado máximo de una determinada cualidad, y equilibrio como la sensatez y armonía de un acto o ejercicio, la búsqueda de la perfección y el equilibrio podríamos aplicarla al Diseño asistido por ordenador (D.A.O., o más conocido en inglés, C.A.D.)
Ésa frase, extraída de una de las numerosas bibliografías de Miguel Ángel -casi nada-, es la que a muchas usuarios nos da dolores de cabeza intentando aumentar la calidad en cada diseño y en el menor tiempo posible.
El CAD es una sucesión interminable de herramientas que fueron sustituyendo a las tradicionales de antaño, (llámese estilógrafo, escalímetro, escuadra, … ), se cambió el paralex por una pantalla, y se mantiene en ambos casos el papel, (aunque en la informática cada vez menos).
El CAD es un desafío a nuestra imaginación, un reto a nuestra paciencia y una proposición deshonesta a nuestra capacidad de aprendizaje.
Memorizar la situación de las herramientas, la utilización de las mismas o la prioridad en la elección de procesos, es una aventura lenta pero gratificante. El premio es la satisfacción de presentar dibujos, escenas o fotografías, que casi, y sin casi, seríamos incapaces de hacerlo en estos tiempos sin la ayuda de los ordenadores; objetivo conseguido, mejoramos en calidad y disminuimos el tiempo de ejecución.
Pero esto no se consigue si no se “pierde el tiempo” investigando en las aplicaciones y probando las herramientas menos habituales; es así como podremos aportar nuevas soluciones a un mismo problema, ganando con ello en productividad.
Invertir tiempo en formación personal ayuda a ampliar y mejorar conocimientos, permite actualizar curriculum y prepararnos para un mercado profesional cada vez más exigente.
La predisposición a aprender es uno de los factores que contribuyen al éxito profesional. El otro factor es la máquina. Siempre es recomendable tener un buen equipo que procese lo más rápido posible la información según la aplicación informática que utilicemos. No obstante, comprar nuevo hardware como única alternativa para aumentar la productividad sin conocer las posibles herramientas de optimización puede ser una pérdida de tiempo y dinero.
Averigüemos y analicemos cuáles son esas herramientas; probemos (si es factible) a no volcar toda la información en un solo contenedor, sino en varios contenedores que estén enlazados entre sí, y comprobemos si nuestros modelos necesitan de tanto detalle; por lo menos ganaremos en comodidad y rapidez.
En palabras de Ted Boardman -especialista formador 3d-, “La perfección es un objetivo inalcanzable (siempre merece la pena intentar alcanzarla, pero sólo mientras eso no suponga una carga para la producción)”.